Propuesta 42 – Taller de CREATIVIDAD LITERARIA

taller-de-creatividad-literaria-42Escribid hoy una historia que esté relacionada con una pesadilla.

 

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  4 comments for “Propuesta 42 – Taller de CREATIVIDAD LITERARIA

  1. Azul Bernal
    16 Octubre, 2016 at 01:05

    La pequeña, temblando de miedo, abrió la puerta y entró en la sala. Sus ojos tardaron un momento en adaptarse a la obscuridad, pero ya ella sentía que ahí había una presencia. Sentía los brazos engarrotados, el terror en la garganta, los ojos desorbitados. Cuando por fin comenzó a distinguir algo, la vio ahí. Era esa vecina suya, de la que decían estaba loca. Parada delante suyo, envuelta en un manto negro, duramente la miraba. La pequeña hizo una mueca, quería llorar, llamar a sus padres, pero ningún sonido logró articular. Sudaba frío. La vecina loca, silenciosamente, se sentó en el sillón sin dejarla de mirar. La pequeña no supo ni cómo, pero de pronto estaba sentada sobre la vecina loca que yacía en el suelo. Ella sentía sus brasitos aterrados, su corazón apanicado, la garganta ahogada de pavor, puesto que no era tan sólo la callada presencia de la vecina loca a media noche dentro de su casa, si no que ella se sentaba encima y con un cuchillo la frente a la vecina loca le raspaba.
    Fue tanto, pero tanto y tan profundo el pavor que de pronto despertó. Otra vez la misma pesadilla, necia, recurrente… Dos lágrimas soltó al mundo y esa noche ya no durmió.

  2. Narradora de Cuentos
    16 Octubre, 2016 at 19:53

    Deambuló por la Medina de Marrakech, dejándome llevar por sus calles estrechas, abarrotadas de zocos y tiendas. A pesar de llevar tiempo en la ciudad, me cuesta orientarme. Abstraída, el tiempo pasa sin prisas, el
    regateo una vez más me atrapa. Sin acusar el cansancio he llegado a la Kasbah, calles retorcidas, y pequeñas plazas, llenas de bullicio, coloridas verduras y frutas, y algún que otro pestilente pescado… Pero no me quejo, a pesar de que la ciudad resulte caótica e incluso sucia en algún rincón, es apasionante, llena de movimiento y rebosante de vida …

    El calculado caos, culmina en la Plaza de Jamaa el Fna, llena de gente, a rebosar. Donde los puestos de zumos de fruta dan color, los encantadores de serpientes parecen salidos de los cuentos que de niña, te permitían soñar, los monos campan a sus anchas, los exóticos, aguadores* alegran la vista con llamativos trajes rojos y sombreros con campanitas. Allí todos tienen cabida, danzantes, acróbatas, dentistas, leedores de cartas, vendedores de frutos secos, datiles, dulces, especias…
    Y yo, que como una pieza del puzzle, quedó mimetizada entre la multitud, en una danza conjunta de abigarrado movimiento, llena de cientos de lucecitas y de infinidad de humo de distintos olores…

    He perdido cualquier sentido del tiempo, pero intuyo que ha pasado la medianoche. La masa humana es cada vez más asfixiante, prácticamente ya no me muevo a placer, quedó envuelta por un río de gentes que deciden mi rumbo, y sin pretenderlo empujada por el tumulto, la plaza Jamaa el Fna , cada vez queda más alejada. Intentó retroceder pero es imposible, el sentido de la marcha es otro y sigue decidiendo por mi.
    De repente alguien parece vigilar mi nuca y el miedo se instala en mi tráquea, estoy en un callejón, el ruido al fondo es inmenso, me giro con el impulso de huir, pero atemorizada advierto que unos ojos sombríos, franquean mi paso, anunciando que no tengo escapatoria.

    Abdul juró que lo haría…Empiezo a gritar despavorida, pero una mano amenazante me congela la garganta. Aquellos ojos destilan odio y deseo por igual, y me dicen poseídos, que llega mi fin. Abducida por su mirada, aterrada, inmóvil, cierro los ojos para no ver, cómo la sombra de la ira, los celos y la muerte caen sobre mi.

    Despierto en mitad de la noche exhausta y desencajada.

    Por hoy vuelve a ser un sueño, la pesadilla lo sabe, de su muerte anunciada …

    Pintorescos vendedores de agua

  3. Narradora de Cuentos
    16 Octubre, 2016 at 19:55

    Aguadores * ( Pintorescos vendedores de agua )

  4. 17 Octubre, 2016 at 04:11

    Los dos pozos profundos de su mirada absorbieron mi alma y mi voluntad. No pude más que seguir sus órdenes mientras su sonrisa macabra daba color a la habitación.
    —¡Come! —Me ordenó la arpía— Un hombre bien alimentado luce más apetecible.
    Extendió su lengua hasta casi tocarme para saborear el hedor de mi miedo. En cambio, a mí el pánico me arrebató el apetito. Las voces de tan nefasta creatura me aturdían con órdenes y castigos que taladraban mi cabeza con su estridencia.
    Llevado por un trance involuntario me encontré en la selva donde los leones me acechaban mostrándome sus mejores garras. Aquel extraño jabalí me gritaba órdenes para que me lanzara contra los cocodrilos y les arrancara hasta la piel.
    —Es lo que necesitas para sobrevivir en esta selva —me rebudiaba el jabalí.
    —Pero ¿Por qué tengo que ser tan agresivo? —alcancé a balbucear.
    —¡Si no los acabas, ellos te acabarán!
    El intercambio continuó hasta que la última orden que recibí me lanzó a las fauces de un rígido pterodáctilo que me engulló sin siquiera mover su dantesco hocico. Mi pavor fue más allá del límite cuando la prehistórica ave se alzó en vuelo solo para vomitarme en un infierno aún mayor.
    Me encontré envuelto por graffiti amenazante y rostros hostiles de las almas que llegaron antes que yo, a ese infierno.
    —Recuerda evitar el alcohol —escuché la voz de la arpía—. Te altera y te hace menos agradable.
    —Esta vez será un solo trago —prometí.
    —¡Ni uno solo! Te lo advierto —dijo mostrando que aún a distancia sus cadenas me esclavizan.
    La voz de mi esposa se perdió en el infinito silencio cuando colgué el auricular. Al menos esta vez, me había tocado un buen hotel. Sabía que mi día de pesadilla, con mi rebudiante jefe, entre leones, cocodrilos y aerolíneas prehistóricas, terminaría esa noche al conciliar el sueño. Tal vez Morfeo respondería mi pregunta: ¿Cómo será mañana?

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