Propuesta 7 – Taller de CREATIVIDAD LITERARIA

taller de creatividad literaria-7Otro tema frecuente en la literatura universal que está muy unido al del amor es el tema de los celos.

 

Escribid un texto con la forma y el género que queráis de no más de 300 palabras sobre los celos y la desconfianza.

 

Recordad que para contar las palabras de un texto, podéis usar el menú Herramientas de Word o cualquier contador de palabras en línea como estos:

 


Enviad vuestros textos en el espacio para los comentarios.

 

Para ver todo el taller de Creatividad literaria, pulsa AQUÍ.

taller de novela-

TALLER DE NOVELA
presencial en MADRID
Jueves
de 19,30 a 20,45
Zona Retiro
Grupos reducidos
El objetivo de este taller es guiar a los participantes en el trazado, la planificación y la redacción de su propia novela.

 

 

 

 

  9 comments for “Propuesta 7 – Taller de CREATIVIDAD LITERARIA

  1. Azul Bernal
    11 septiembre, 2016 at 03:06

    Llegó noche, pero yo aun le esperaba. Me había sentado en el sillón que mira de frente hacia la puerta, y pasé las horas desmenuzando mis pensamientos y temores entre las manos. Le llamé como 20 veces a la oficina, pero nadie tomó jamás la llamada. ¿Estaría trabajando realmente? ¿O sería esa mujer de labios rojos quien ocupaba sus oficios? Lo esperé porque lo amo. Y llegó. Llegó, dijo buenas noches, se quitó el saco y caminó pausadamente hacia el baño. ¿Esto que percibo es la estela de un perfume? Podría bien ser la loción, pero no puedo estar segura. Me levanto y me dirijo hacia el saco que ha quedado colgando del respaldo de la silla. Me acerco, lo huelo… Reviso las solapas, pues podrían tener la evidencia de un labial que no es mío. No encuentro nada, no huelo nada. Lo alcanzo en el baño. ¿Cómo estuvo tu día, amor?-le pregunto. Me mira cansado. Me besa la frente, casi me desmayo. En ese beso me ha devuelto la vida. Sí, soy la mujer que ama. Es a mi a quien regresa cada noche. Es por ello que yo con tanto esmero le espero. Me ha besado. Se desviste y se acuesta, y en un segundo está roncando. ¡Ah! Pero yo no puedo dormir de felicidad. ¡Me ha besado! ¡Es a mi a quien ama! ¿Con quién sueña que sonríe tanto?

  2. Narradora de Cuentos
    11 septiembre, 2016 at 11:01

    Te imagino cómo un hombre tierno, amable, dispuesto a llenarme de cariño sincero. Te imagino como un amante des inhibido, activo, dominante en determinados momentos, sumiso otros, pero siempre procaz lleno de deseo.
    Quiero que a la niña le saques la mujer que lleva dentro, que seas capaz de hacer que te desee con todas las ganas, de que es capaz de desear a un hombre una mujer. No te olvides de alegrarme la vida con tu sonrisa, de seducirme siempre con tus palabras. Quiero mirarte a los ojos y que tus pupilas me digan mudas lo que te suscito. Quiero disfrutar de esos besos que estos meses me distes y no me besaron. Que tu corazón se muestre grande sintiendo. Quiero hacer locuras contigo, llevármelas grabadas en la piel. Que tus poros se apoderen del aroma de mi cuerpo y si me dejas seguir siendo tu ” Narradora de Cuentos” …

    Sonrió y le dio a ENVIAR

    Tumbada en la cama empezó a fantasear en cómo sería su deseado primer encuentro, que estaba al llegar .
    Llevaban meses “amándose” desde la complicidad de una pantalla… Desde un principio había sentido que eran el uno para el otro …
    Cómo sería la vida que llevaba el, su despertar, su cotidianidad, su familia, sus amigos, sus compañeros de trabajo …
    Qué hará en sus ratos de ocio cuando no se conecta… El último domingo le esperó hasta tarde ,le dijo que se había quedado dormido y no pudo conectarse …
    De pronto su mente empezó a enviarle imágenes que no deseaba, que no podía controlar, el fantasma de la desconfianza se apoderó de ella. Imaginó el cuerpo que amaba y que aún no había tocado, abrazando a otra !!!

    Busco el móvil USUARIO OCUPADO

    Creyó volverse loca!!!

  3. Inquisitor Glokta
    11 septiembre, 2016 at 16:55

    Rosa abrió los ojos de par en par, ¿cómo había podido olvidar borrar aquellos mensajes? El cielo tenía un aspecto grisáceo aunque la lluvia no se animaba a caer.
    -¿¡Quién es Julián y por qué os mandáis besos por whatsapp!?
    -Solamente somos amigos, te lo juro. –respondió ella con sinceridad.
    Su novio era dos años mayor que ella. Le exigía constantemente que le dijera donde estaba, le miraba los whatsapps, e incluso había llegado a amenazarle. Rosa era una chica de quince años, bajita y morena, que siempre había sido algo tímida.
    -¡Mientes!
    Rosa no tuvo tiempo a reaccionar, el puño de su novio golpeó su cara y la tiró al suelo.
    -Por favor, -dijo al levantarse del suelo- para.
    -¿¡Crees qué quiero hacer esto!? Yo podría estar con otras muchas chicas, pero lo he dado todo por ti.
    Recordaba cuando estaba soltera, viendo como sus amigas tenían novio, Rosa se había sentido tan deprimida… Sin embargo aquello era demasiado, no estaba dispuesta a vivir golpeada y con ese miedo constante.
    -Pues vete con ellas.
    -¿¡Crees que puedes dejarme!?
    El segundo golpe la tumbó al suelo, y sintió como varios de sus dientes salían volando. Sangraba a borbotones por la boca y no era capaz de hablar. Comenzó a recibir patadas. A pesar de cubrirse la cabeza con los antebrazos sentía con enorme dolor cada una de las patadas que recibía.
    Rosa se despertó de aquella pesadilla y se sintió feliz. Ya no tenía novio, hace unos meses había conseguido dejarlo. En la vida real no le había pegado, pero las amenazas y la presión hacia ella habían llegado a ser insoportables. Rosa había aprendido a quererse a sí misma. Ella cogió su bolso y salió de su casa. En el cielo lucía un sol resplandeciente, había comenzado el verano.

  4. Emilio Reyes
    11 septiembre, 2016 at 18:39

    Sus miradas eran fugaces, unas veces tiernas y otras sin embargo eran miradas que no llevaban a ninguna parte, pero lo decían todo, lo conocido y lo por conocer, pero se transformaban en miradas dañinas, hirientes, como cuchillos disparados buscando un corazón donde clavarse y desgarrarlo, hasta que su preciado elemento salga disparado hacia el sinsentido de la sin razón. Y que es el amor, una bonita manera de vivir o una enfermedad próxima a la locura.

    Nada más verse, las palabras daban las buenas noches, pero los ojos preguntaban mil cosas que podían estar encuadradas entre la esquizofrenia paranoide y el trastorno obsesivo compulsivo, preguntas que no tenían contestación, solo estaban en la imaginación, en ese lugar que nos roba el sueño noche tras noche.

    Al principio de la relación todo iba bien, en qué momento se torció el camino y nos llevó directos al infierno, en qué momento dejamos de ser dos para convertirnos en dos y medio. Perdió la confianza en mí, por Dios la confianza en mí, si siempre le fui fiel, y no será por que uno no tenga oportunidades, por que las oportunidades en el tema del amor no hace falta buscarlas, te llegan solas.

    Tanto fue el dolor, que un día no pudo aguantarlo más, cogió sus cosas y se marchó sin tan siquiera despedirse; es curioso, el miedo que los celos le llevaban a pesar que me perdería le provocaron el no querer convivir y marcharse y así perderme pero de una forma real, no en un mundo más allá de las nubes. Que extraño esto de los celos, que no deja vivir por lo que se teme y consigue que se pierdan nuestros más preciados tesoros.

  5. Cintia
    12 septiembre, 2016 at 02:03

    Todo parecía perfecto cuando estaba con Daniel, casi tan perfecto que tenía miedo de que no fuera real. Nos habíamos conocido por un sitio de citas en línea hacía unos cuantos meses y luego nos conocimos personalmente. Me resultaba increíble que hubiera funcionado algo así, es decir, cuando mi amiga me recomendó ese sitio solo le seguí la corriente para mostrarle que no funcionaría.
    Pero no resultaba tan perfecto cuando veía como otras mujeres le sonreían coquetamente, él no les hacía caso, pero sospechaba que sólo porque yo estaba ahí. Mis celos eran muy difíciles de ocultar, aun así él siempre se mostraba atento conmigo. Me llevaba a cenar muy a menudo y siempre anteponía su compromiso conmigo a los de su trabajo. Por eso, cuando me llamó para cancelar nuestra cita me pareció extraño, tampoco quiso decirme el motivo, así que decidí averiguarlo por mi cuenta.
    Llamé a su secretaria y le dije que tenía cita con él pero había olvidado el nombre del restaurant. Sabía que me arriesgaba dando pasos en falso, pero para mi suerte la secretaria me facilitó la información.
    Llegué diez minutos más tarde de la hora, esperando que ya estuviera ahí. Los celos me carcomieron por dentro cuando lo vi conversando animadamente con una castaña un poco más joven que él. Me acerqué intentando ocultar mis celos y esperando que aquello pareciera una coincidencia.
    —Hola amor —lo saludé plantándole un beso en los labios. No podía saber si la sorpresa le incomodaba o no, pero por un instante sentí su nerviosismo.
    —Es la chica de la que te hablé, Emma —me presentó a la castaña—. Emma, ella es Lorena, mi hermana. —Ahora la que estaba nerviosa era yo, había sentido celos de su hermana, ¿cómo me iba a disculpar por eso?

  6. Naddia
    12 septiembre, 2016 at 02:20

    -Ayer pensé que te gustaba Manoli y me puse muy triste.

    ¿Manoli?
    Te gusta ¿verdad? Es guapa…
    Es guapa,  pero no me gusta. 
    ¿Ves como te has fijado en ella?
    ¡Jamás me he fijado en ella!

    -¿Entonces por qué sabes que es guapa? 

    ¡Porque tengo ojos! ¡OJOS!

    -No hace falta que grites. Ya me he enterado de que te gusta. Tarde o temprano tenía que pasar. 

    Pues sí, me gusta Manoli y salgo con ella desde el día en que empecé a salir contigo. 
    No te creo. Lo dices para darme celos.
    No. Lo digo muy en serio. 

    Se hace el enfadado. Ella duda. Él se ríe. Prueba superada. Ya no tiene ganas de matarlo. Se quieren. Lo malo es que no sabe cuándo le va a decir lo de Manoli…

  7. 12 septiembre, 2016 at 20:10

    — Eres una envidiosa. — Dijo Yasmina, colocándose la camiseta sobre el pantalón elástico.
    — ¿Por qué dices eso? ¡Qué desagradable! —Llevaba días comportándose como una perfecta gilipollas, chico que me entraba, chico que me levantaba. Yo me preguntaba si los únicos hombres que había en los bares eran los que me miraban a mí. —Si tienes algún problema con Raúl me lo puedes contar. ¿Es por eso que estás tan borde?
    — No seas subnormal, a mí me va de puta madre con Raúl.

    Bajamos por las escaleras, ella delante de mí, caminando como si se hubiera tragado el palo de una escoba.

    — ¡No te des esos aires! — Ella sonrió con suficiencia y soltó:
    — ¿Ves como tienes es envidia?
    — ¿Me guardas las llaves en tu bolso? — Preguntó.
    — Si no hay más remedio…

    Al final conseguimos que uno de sus amigos pagafantas nos acercara a la zona de marcha. Después estuvimos de copas en un pub donde servían alcohol de garrafón. Entonces vimos a Simón.

    Le conocía de la Universidad. Le saludé pero él no se acordaba de mí. Yasmina apareció de repente y me pasó un brazo por encima de los hombros.

    — ¡Loca! ¿Te habías perdido? — Miró a Simón, poniéndose en pose.
    — Esta es Yasmina.

    Entre copa y copa, desaparecieron juntos, sin despedirse de mí. Salí del garito buscando caras conocidas. Encontré a Chema, el pagafantas, y a sus amigos, tendidos en el césped.

    — ¿Qué pasa? ¿Tu amiguita te ha dejado tirada?
    — Más o menos.

    Abrí la cremallera del bolso, tuve la intención de invitarles a algo, entonces vi las llaves de Yasmina reluciendo junto a mi cartera. No pude evitar soltar una carcajada.

    Al día siguiente me llamó hecha una furia, soltando todo tipo de improperios. Nunca volvió a ver a Simón. Un mes después, Raúl, su novio, la dejó.

  8. Sandra Carrion Estay
    30 septiembre, 2016 at 18:54

    ¡Hola hijita! ¿Còmo amaneciste?
    ¡Hola papà! Bien papito
    ¿Lista para ir al colegio?
    Casi, me falta ponerme el delantal. ¿Llamo a mi mami?
    Bueno…
    MAMAAA MI PAPA AL TELEFONO
    Chao papito… antes que me reten
    Chao mijita
    Hola
    ¡Hola corazòn!
    ¿Què quieres, estoy ocupada?
    Siempre estàs ocupada o apurada para conversar por telèfono con tu marido…
    Tengo que servir el almuerzo a los chiquillos y no tengo tiempo para hacer vida social
    ¿No tienes tiempo para nadie o solo para mi?
    ¿Para eso llamaste?
    No, llame como todos los dìas, para saber como amanecieron mi mujer y mis hijos. Pero siento que para ti, mis llamadas
    son cada dìa màs molestas
    No puedo perder tiempo conversando si los chiquillos entran al colegio a una hora determinada
    Si llamo en la tarde, no te encuentro… ¿Què debo pensar?
    ¡No sè!… Este tema me tiene cansada
    Aclaralo ahora
    ¿Què saco con decirte algo?… ¿Me crees?… Si ya te pasaste una pelicula en colores y diga lo que diga, no me crees
    La desconfianza no la he creado yo…
    Y tus celos no los causè yo…

  9. 1 octubre, 2016 at 23:12

    El amor que sentían Catalina y Alberto, el uno por el otro, era de aquellos inquebrantables. Pero, el tiempo y los cambios que cada uno sufre a lo largo de la vida, pueden llevar a sentir y hacer cosas no previstas en el guion inicial. Y eso fue lo que les sucedió.
    Se acercaba la fecha del quinceavo aniversario. Catalina estaba ilusionada por hacer un pequeño viaje, como el de recién casados. Sin embargo, Alberto no estaba por la labor.
    Catalina al principio, no le dio importancia a que no le apeteciera hablar de ello, pero a medida que se acercaba el día, ella precisaba conocer los planes para aquella fecha tan importante.
    Una noche, a su regreso del trabajo cansado por los muchos problemas sufridos, Catalina le planteó la cuestión.
    —Bueno, Alberto, se puede saber ¿qué tienes pensado para nuestro aniversario?
    —Pues la verdad es que estoy tan cansado, que no se me ocurre nada.
    La cosa no fue a mayores, pero sí que abrió una pequeña brecha entre los dos. Si ella estaba ilusionada ¿por qué él no?
    Los días siguientes fueron de un completo desencuentro. A ella la desconfianza le carcomía y él, que pasaba una fuerte crisis por la presión del trabajo, no encontraba la forma de apagar aquella situación.
    Pero, la llamada que Teresa hizo a Catalina antes de que regresara Alberto a casa, acabó por complicarlo todo.
    —Catalina, dígale a su esposo, que el jefe quiere que mañana nos dediquemos a cerrar la presentación del producto. Es posible que no pueda volver a dormir.
    En ese momento se produjo el incendio. Los celos bloquearon su mente y no le dejaron ver otra salida.
    Al llegar a casa, Alberto vio como los camilleros se llevaban el cuerpo de Catalina. Ésta se había quitado la vida.

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