Propuesta 95 – Taller de CREATIVIDAD LITERARIA

taller-de-creatividad-literaria-95Para esta propuesta, pensad primero en dos personas que se conocen pero no se soportan.

 

Imaginadlas sentadas juntas en el asiento trasero de un taxi. ¿Qué creéis que sucedería? ¿Se harían amigos o acabaría en una gran pelea? ¿Por qué están ahí?

 


Escribid en no más de 2.500 caracteres una historia que contenga esa escena.

 

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Recordad que para contar los caracteres de un texto, podéis usar el menú Herramientas de Word o cualquier contador de caracteres en línea como estos:

 

 


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El libro de nuestro amor

EL LIBRO DE  NUESTRO AMOR

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Un libro
para escribir
en pareja
y conocerse mejor.
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 Ya que no se puede amar de verdad lo que no se conoce, completar entre dos El libro de nuestro amor ayuda a fortalecer los lazos que unen a cualquier pareja.
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En sus páginas se proponen cientos de preguntas formuladas de modo que el libro puede ser escrito por cualquier pareja que se ame, independientemente de su edad, sexo o conocimientos.
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libros para escribir y luego leer

  2 comments for “Propuesta 95 – Taller de CREATIVIDAD LITERARIA

  1. Narradora de Cuentos
    8 diciembre, 2016 at 19:05

    Para esta propuesta, pensad primero en dos personas que se conocen pero no se soportan. Imaginadlas sentadas juntas en el asiento trasero de un taxi. ¿Qué creéis que sucedería? ¿Se harían amigos o acabaría en una gran pelea? ¿Por qué están ahí?

    Rodeada de gente, me sentí absolutamente sola, apenas algún ajeno rostro, olvidado tras más de veinte años sin reencontrarse conmigo y entre aquella homogénea masa llorando por ti, la vi distante, sin derramar una lágrima, con la mirada de hierro y el gesto torcido.
    La lluvia inesperada desdibujó la estampa y disgregó al grupo, que raudo dio por terminado, contención, oración y sepelio. Todos en busca de reencontrarse al abrigo de su vidas y de cobijarse bajo el resguardo de los techos de sus vehículos.
    Yo, al desatarse sin piedad la tormenta y al avistar que se acercaba un taxi, decidida acelerè también mi paso, alzando las solapas de mi abrigo y protegiéndome el cabello con un pañuelo corrí hacia la portezuela trasera derecha, dejándome caer en su interior, cuando perpleja al unísono, se precipita en el asiento trasero aquella mujer, con el mismo gesto adusto, tan solo alterado por un ápice de sorpresa.
    La tormenta pareció desatar todo el lastre que arrastraba su historia común, y las miradas pusieron palabras al silencio.
    Tras unos segundos de sorpresa, disgusto y confusión. Se adivino en el rostro de las dos mujeres la resolución de no abandonar ninguna el taxi y ante la atónita espera del taxista que no recibía orden alguna de destino, se inició una dura conversación que quedó congelada en sus gargantas, veinte años atrás, cuando una a la otra se erigieron enemigas al saber que el hombre al que hoy habían dicho adiós para siempre y que desde hacía más de veinte años amaban, llevaba con ellas sendas relaciones paralelas y que ninguna de las dos estaba en absoluto preparada, para dejar atrás …

    El desencuentro y reproche inicial, dio paso al interno, sepulcral y silencioso llanto…

  2. Sandra Carrion Estay
    14 diciembre, 2016 at 02:01

    Señorita Marìa Eugenia; llueve a càntaros y el pròximo mòvil llegarà en una hora màs, ¿Desea esperarlo o desea compartir el taxi? -le consulta el portero de la fàbrica-
    Comparto automòvil don Luis -responde Marìa Eugenia-
    La misma pregunta se la hizo a Josè Miguel, y la respuesta fue la misma. Ninguno de los dos intuyò la situaciòn que se presentarìa.
    En la reuniòn de trabajo de los dìas lunes; ambos dejaron de manifiesto, que no se aguantaban, que respirar el aire del mismo sitio era intolerable. Ella era la jefa del Departamento de Control de Calidad y èl, el jefe del Departamento de Producciòn, dos ramas de la fàbrica que estàn insertas en el mismo engranaje y que no se pueden separar. Y este dìa lunes fue, insufrible para Marìa Eugenia, ya que Josè Miguel, se justificò de la baja producciòn ante la gerencia, descargando todas las culpas habidas y por haber en ella y la conducciòn del Departamento que dirige.
    Sin sospechar que debe compartir el taxi con el promotor de su descalificaciòn profesional: se encuentra abordando el mismo vehìculo que èl. Sorprendidos ambos, en la insignificancia de la disputa de la mañana, ante la imponente naturaleza, que desatò esta feroz tormenta, se saludan cautelosos. Ella demuestra el susto que le provocan los truenos y èl trata de tranquilizarla mientras le daba su mano…

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